La titularidad de nuestros Colegios corresponde al Instituto de Religiosas Franciscanas Misioneras de la Madre del Divino Pastor, fundada por M. Ma. Ana Mogas en la segunda mitad del S. XIX.
 
María Ana Mogas Fontcuberta,nació el 13 de enero de 1827 en Corró de Vall-Granolers (Barcelona). Sus padres, Lorenzo y Magdalena, murieron cuando ella contaba con 7 años y 14 años respectivamente. Ella se trasladó a vivir a Barcelona bajo la tutela de su tía y madrina. Inició su vida religiosa en 1850, en Ripoll (Gerona). Fundó la congregación de Franciscanas Misioneras de la Madre del Divino Pastor para la educación de la niñez, preferentemente pobre, atención a enfermos y ayuda a los más necesitados. La mayor gloria de Dios y la salvación de las almas hicieron que si vida tuviera como lema: “Amor y Sacrificio”.
Murió el 3 de Julio de 1886 en Fuencarral (Madrid). Fue Beatificada por S.S. Juan Pablo II, el 6 de Octubre de 1996, en Roma.
 
Hoy, siglo y medio después de la fundación, las hermanas, en misión compartida con los laicos, continuamos la tarea educativa de María Ana Mogas, en cuarenta y dos centros distribuidos en los tres continentes, y en otras muchas presencias y lugares,donde aún sin escuelas, nuestro estilo de educación se hace presente.
  Nuestra Escuela fue la primera de la Congregación en América, fundada en 1932, con el nombre de Ntra. Sra. del Pilar, ubicada frente a la plaza 12 de Octubre. En 1966 se extiende hasta Educación Secundaria tomando el nombre de Instituto Madre del Divino Pastor. Finalmente en 1972 se traslada al edificio actual.  
 
Nuestra fundadora consideraba a María Madre del Divino Pastor como el ideal y el estímulo de la vida de toda la Congregación, dándole a conocer con AMOR FILIAL en toda su obra abierta al mundo, a ella confiaba todos sus proyectos.
 
Su síntesis es AMOR Y SACRIFICIO traducido a lo largo de la vida en gestos concretos de preferencia hacia los pobres, en el ejercicio de acogida y por don de dedicación a los niños, jóvenes y enfermos.
 
 
Nuestra escuela fundamenta su acción educativa en la concepción cristiana de la persona, del mundo y de la historia, participando en la misión evangelizadora de la Iglesia. Se identifica en torno a un Proyecto Educativo inspirado en Jesús y su Evangelio, en una sociedad plural, con actitud dialogante y abierta a otros ámbitos, culturas y religiones.
 
En fidelidad al estilo de María Ana, que inspiró su labor educativa en valores franciscanos, nos caracterizamos por la sencillez y cercanía en las relaciones, creando un clima fraterno de alegría y austeridad en nuestra comunidad educativa. Optamos por atender preferentemente a los más desfavorecidos. Defendemos la vida en todas sus manifestaciones.
Trabajamos por la justicia, la paz y la solidaridad entre los pueblos para hacer digna la vida de cada persona.
 
Desde el derecho de toda persona a una educación adecuada a sus capacidades, nuestra escuela se abre a todos los que deseen este estilo educativo, para lo que, siempre que sea posible, se acoge a la financiación pública, dentro del marco legal de cada país. Queremos así favorecer la igualdad de oportunidades y evitar discriminaciones por motivos económicos.
Laicos y religiosas, cada uno desde su identidad vocacional, compartimos la misión evangelizadora y ofrecemos un servicio a la sociedad al promover una educación intercultural, que permita a la persona reafirmar sus propias raíces para poder vivir como ciudadano del mundo comprometido con su transformación.